Vivienda en Infanta Isabel

Valencia

arquitectos: Marina Bernardo, Isabel Señer

fotografía: VERSEA arquitectura y más

Hace algunos años, descubrimos este precioso rincón de Valencia. Una barriada de casas de baja densidad y patios lleno de historia. Sus propietarios, una familia valenciano-germana con dos niños, querían convertir esta vivienda entre medianeras abandonada en su nuevo hogar.

La propuesta pasó por poner en valor todos los elementos históricos, restaurando todo lo que fue posible. Se mantuvieron las carpinterías interiores y exteriores, se restauraron los pavimentos de mosaico de Nolla, combinándose con pavimentos continuos que no compitieran con los originales, y se dejaron a la vista las vigas y revoltones, así como zonas de ladrillo en muros y pilares.

La vivienda estaba bastante fragmentada y a pesar de los patios, era muy oscura en algunos puntos, por lo que se generó un distribuidor completamente abierto en la planta superior, a doble altura, llegando a la cubierta, y se generó un segundo forjado ligero abierto sobre este espacio. Se eliminaron las estancias interiores, asociándolas a otros espacios, pero manteniendo las estancias sensiblemente iguales para poder conservar los pavimentos. En la planta baja, se abrió el espacio por completo, permitiendo que el patio trasero inundara de luz toda la zona de día, vinculando éste a la cocina, que era el espacio que esta familia quería tener como elemento principal ya que desarrollaban en el gran parte de su vida.

Se trabajó la iluminación artificial para poner en valor los elementos históricos, dándole protagonismo a los ladrillos, y empleando materiales naturales como madera y mimbre en el mobiliario y la iluminación, en muchos casos de producción local. Además se incorporaron muebles de la vivienda original, salpicando de historia la vivienda.